Ovodonación

(Óvulos de donante y embriones de donante)

Guía para pacientes*

*Esta guía ha sido traducida y organizada por nuestro consultor y está basada en la guía para pacientes publicada por la Sociedad Norteamericana de Medicina Reproductiva (ASRM)


Al final de esta guía hay un glosario de las palabras escritas en itálica y negritas

ÓVULOS DE DONANTE

Los óvulos de donante ofrecen la posibilidad de procrear a aquellas mujeres cuyos ovarios están ausentes, o cuyos ovarios normalmente no producen óvulos que puedan ser fertilizados. El primer embarazo logrado con el uso de un óvulo de donante fue informado en el año 1984. Mediante el uso de las técnicas de fertilización in vitro (FIV) se obtienen los óvulos de los ovarios de otra mujer (donante); los mismos son fertilizados por los espermatozoides de la pareja de la receptora, y los embriones resultantes son ubicados dentro del útero de la receptora. En caso de lograr el embarazo, el niño resultante estará genéticamente relacionado con la pareja de la receptora, pero no con la receptora. (Cuando se utiliza semen de donante para inseminación artificial, el niño resultante estará genéticamente relacionado con la receptora, pero no con la pareja).

¿Cuándo se recomienda el uso de óvulos de donante?

Los óvulos de donante pueden ser recomendados a mujeres que tienen útero, pero cuyos ovarios no producen óvulos utilizables debido a fallas ováricas prematuras, por ejemplo. Las mujeres cuyos ovarios han sido extirpados como parte del tratamiento para el cáncer, por endometriosis, o por una infección pélvica; o cuyos ovarios resultaron dañados por la quimioterapia o la radioterapia para el cáncer; o que nacieron sin ovarios funcionales; o que tienen ovarios que no funcionan bien; pueden ser candidatas a óvulos de donante. La función ovárica se puede evaluar mediante la medición del nivel de la hormona folículoestimulante (FSH, por sus siglas en inglés) en el tercer día del ciclo menstrual. La FSH se encuentra elevada en mujeres que han experimentado fallas ováricas prematuras, menopausia natural, o cuyos ovarios han sido extirpados; y, con frecuencia, también se encuentra elevada cuando la función ovárica y la calidad de los óvulos están declinando. Un nivel elevado de la FSH puede indicar que una mujer es candidata a óvulos de donante. Los óvulos de donante también pueden ser recomendados para una mujer que tenga una enfermedad genética seria que pueda transmitir a su hijo, en caso de utilizar sus propios óvulos.

Evaluación de la pareja receptora

Antes de considerar el uso de óvulos de donante, se debe obtener una historia clínica detallada de ambos integrantes de la pareja receptora. El hombre necesitará someterse a un análisis de semen. Además de realizarse un examen médico completo, la mujer deberá someterse a la evaluación de su función ovárica, si no es menopáusica, o en caso de que no le hubieran extirpado sus ovarios. Si tiene períodos menstruales espontáneos, puede requerir medicamentos especiales para suprimir su función ovárica (ver Preparación de la Receptora, a continuación).
Se recomienda que tanto la mujer como el hombre (pareja receptora) se sometan a las pruebas de laboratorio para el virus de inmunodeficiencia humano (HIV), hepatitis B y C, y otras enfermedades de transmisión sexual. Si la mujer tiene más de 40 años de edad, se puede recomendar una evaluación completa, incluyendo examen cardiovascular y consulta obstétrica de alto riesgo, antes de llevar a cabo el procedimiento. La evaluación del útero de la receptora femenina puede incluir una histeroscopía o una histerosalpingografía (HSG).

Reclutamiento de donantes

Existen tres maneras de obtener óvulos de donantes:

· Donante conocida. La receptora puede conocer a la donante de óvulos.
 
Puede ser una pariente cercana o una amiga que esté dispuesta a donar sus   óvulos.
· Donante anónima. La receptora puede no conocer a la donante de óvulos,
  y la identidad de la donante puede permanecer oculta. Esta opción
  se organiza, generalmente, mediante programas de donación de óvulos   establecidos.
· Programas de FIV. Las mujeres que participan en programas de FIV pueden   aceptar donar el excedente de sus óvulos a otras pacientes infértiles.

Evaluación de las donantes de óvulos

Todas las donantes de óvulos, tanto las conocidas como las anónimas, deberán ser evaluadas de acuerdo a los estándares recomendados por el Comité de Ética de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMeR) y por la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM: Guidelines for Gamete Donation 1993) La donante deberá ser menor de 34 años de edad (excepto en circunstancias especiales) y, preferentemente, deberá tener fertilidad verificada. Esto es debido a que las mujeres más jóvenes responden más favorablemente a los medicamentos hormonales utilizados durante el procedimiento, y sus óvulos producen índices de embarazo más elevados. Los embarazos naturales en mujeres de más de 34 años de edad tienen un riesgo incrementado de que el niño tenga una anomalía cromosómica, tal como síndrome de Down. Por lo tanto, si la donante tiene más de 34 años de edad y se produce el embarazo, se le puede sugerir a la pareja receptora la realización de un diagnóstico prenatal. La donante deberá someterse a un interrogatorio para enfermedades genéticas, y a una serie de análisis de laboratorio para descartar hepatitis B y C, HIV, sífilis, e incompatibilidad Rh. También se recomienda la realización de algún tipo de evaluación psicológica.

Una de las preocupaciones del uso de óvulos de donantes es el riesgo de la transmisión de HIV. Los análisis disponibles son muy exactos pero pueden no captar una infección recientemente adquirida (de menos de seis meses). El riesgo de que esto ocurra es extremadamente bajo, y en la práctica actual se utilizan óvulos frescos. Desafortunadamente, los óvulos no pueden ser congelados, debido a que el proceso de congelamiento los daña. Las personas que están preocupadas acerca del riesgo de HIV, pueden considerar la posibilidad de fertilizar los óvulos donados con los espermatozoides y congelar los embriones resultantes para uso futuro. Luego de seis meses, la donante podrá ser reevaluada y si aún es HIV negativa, los embriones podrán ser descongelados y transferidos al útero de la receptora. El inconveniente de esta opción es que los índices de embarazo con embriones congelados son más bajos que los índices de embarazo con óvulos y embriones frescos.

Los programas de óvulos de donante varían en su filosofía respecto de cuánta información debe proveerse acerca de la donante. Algunos programas tienen un programa “abierto”, en el cual la pareja receptora y la donante pueden establecer contacto. La mayoría de los programas son “cerrados” y sólo brindan, a los receptores, información anónima por escrito acerca de la donante de óvulos.

Donantes conocidas

Las donantes de óvulos conocidas deberán someterse a los mismos procesos de evaluación que las donantes anónimas. También se puede recomendar que la pareja de la donante se realice un análisis de HIV. Existen algunos inconvenientes con respecto al uso de una donante conocida. Es importante asegurarse de que la donante y su pareja, si la tuviera, se sientan absolutamente cómodos con la situación, antes de llevar a cabo el procedimiento. A medida que avance el tiempo, la relación con la donante, así como la conformidad de la donante con respecto a su decisión, pueden cambiar. Esto podría ocasionar problemas sociales y legales. Además, puede resultar más complicado mantener la donación en privado, si la receptora quiere hacerlo pero la donante no. Puede resultar conveniente buscar ayuda legal y psicológica, al momento de considerar y discutir las implicancias a largo plazo, de la utilización de una donante conocida.

Preparación de la donante para la recuperación de óvulos

Generalmente, los ovarios de una mujer liberan un sólo óvulo por ciclo, en un proceso conocido como ovulación. A fin de obtener múltiples óvulos de los ovarios de la donante, a la misma se le suministrarán medicamentos hormonales para inducir la producción ovárica de varios óvulos maduros. A esta técnica se la conoce como superovulación controlada, y se lleva a cabo porque es más probable que se produzca el embarazo, si más de un óvulo es fertilizado y transferido al útero de la receptora. Algunas veces, a la receptora, se le pueden transferir varios óvulos fertilizados al mismo tiempo, con la esperanza de que uno se implante en el interior del útero. Al mismo tiempo que incrementa el riesgo de un embarazo múltiple, esto también aumenta la posibilidad de que al menos un óvulo se implante y que se produzca el embarazo. La cantidad de óvulos fertilizados a transferir se determinará, de acuerdo a cada programa individual, en base a los resultados que haya obtenido tal programa en relación a los embarazos múltiples. Se debe suministrar una combinación de medicamentos hormonales a la donante durante dos a tres semanas, antes de la recuperación de los óvulos. A medida que los óvulos maduren, su desarrollo será controlado mediante ultrasonido y análisis de los niveles hormonales sanguíneos. Una vez que los óvulos estén maduros, se provocará la ovulación mediante una inyección de gonadotrofina coriónica humana (hCG).

Procedimiento

Aproximadamente 36 horas después de la inyección de hCG, se recuperarán los óvulos de la donante, utilizando la técnica de aspiración transvaginal guiada por ecografía (Figura 1). Los óvulos se clasifican de acuerdo a su maduración, y se preparan para la fertilización en el laboratorio. La pareja masculina de la receptora debe aportar una muestra de semen por masturbación (o puede utilizarse semen de donante). El semen es procesado y unido a los óvulos para permitir que ocurra la fertilización.

Figura 1. La recuperación de los óvulos se realiza a través de la vagina, con una aguja guiada por ecografía (la aguja está adosada a un transductor/sonda).

Preparación de la receptora

Mientras la donante esté llevando a cabo el proceso de estimulación ovárica, se programará a la receptora, para que tenga su ciclo menstrual sincronizado con el ciclo de la donante. Esto se logra mediante la administración de hormonas a la receptora. El útero de la receptora deberá estar listo para recibir a los embriones dentro de un período de pocos días, después de que los óvulos de la donante hayan sido recuperados y fertilizados en el laboratorio. Si los ciclos no están sincronizados, el embrión no se implantará en el útero de la receptora. Si la receptora está menstruando naturalmente, se le podrá administrar una medicación hormonal, para suspender temporalmente su ciclo menstrual.

Cuando la donante comience a tomar su medicación hormonal, para estimular a los ovarios para que produzcan varios óvulos, se le administrará a la receptora la hormona estradiol, con el fin de engrosar el revestimiento del útero (endometrio), como parte de la preparación para recibir al embrión. El estradiol puede administrarse en forma de píldoras, parches o de forma inyectable. Durante este período, la receptora, puede ser monitoreada mediante ecografía y análisis de sangre. Cuando, a la donante, se le aplique la inyección de hCG necesaria para provocar que sus ovarios liberen los óvulos, se le administrará, a la receptora, la hormona progesterona además de estradiol. La progesterona provoca que ocurran cambios específicos en el endometrio, para que el embrión pueda implantarse. La progesterona puede administrarse en forma de píldoras, supositorios vaginales, o en forma inyectable.

Dos o tres días después de que los óvulos de la donante son fertilizados en el laboratorio, los embriones resultantes están listos para ser transferidos al útero de la receptora. La transferencia embrionaria puede realizarse en un consultorio o en un quirófano. La receptora se acuesta, y el médico pasa un catéter delgado, que contiene los embriones, a través de su vagina y del cérvix y los deposita dentro de su útero. La receptora continúa tomando el estradiol y la progesterona hasta que se le realiza una prueba de embarazo, dos semanas después de la transferencia embrionaria.

Si la prueba de embarazo es positiva, deberá continuar con el estradiol y la progesterona, para apoyar el embarazo temprano. Durante este período se podrán monitorear los niveles sanguíneos de estradiol y progesterona. Los embriones sobrantes que no hayan sido trasferidos, se podrán congelar. Si no se logra el embarazo, estos embriones congelados podrán ser descongelados y transferidos posteriormente, en otros intentos, para lograr un embarazo.

Índice de embarazos

El índice de éxito de los óvulos de donante depende de muchos factores. En las últimas estadísticas recopiladas por la Sociedad de Tecnología Reproductiva Asistida (una sociedad afiliada a la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva), el índice global de partos vivos, correspondiente a los programas de óvulos de donantes, fue mayor al 40 por ciento por transferencia. Sin embargo, los índices pueden variar considerablemente entre programa y programa.

Costo

El costo de la FIV con óvulos de donante varía según el programa. En general, el costo será menor si se realiza con una donante conocida y, por lo general, es similar al costo de una FIV tradicional. Las donantes conocidas, por lo general, solamente quieren que se les reconozcan sus gastos. El costo de la FIV de óvulos de donantes anónimas es más elevado, ya que la donante debe ser compensada por sus costos, tiempo, riesgo e inconvenientes asociados con el procedimiento.


GLOSARIO

Análisis de semen. Examen microscópico del líquido eyaculado para determinar el número de espermatozoides, su forma, y su habilidad para moverse.
Aspiración transvaginal guiada por ecografía. Técnica de ultrasonido con ayuda de una guía para la recuperación de los óvulos. Se introduce una aguja larga (guía) a través de la vagina y dentro del folículo, se aplica succión y se recupera el óvulo.
Banco de semen. Organización que se dedica a obtener muestras de semen para criopreservarlas y almacenarlas. Las muestras de semen pueden corresponder a los propios pacientes o a donantes de semen.
Biopsia de endometrio. Es la extracción de un pequeño trozo de tejido del endometrio (revestimiento interno del útero), para ser examinado bajo el microscopio. Los resultados indican si el endometrio está, o no, en la fase adecuada para la implantación de un óvulo fertilizado.
Criopreservación. Congelamiento a muy baja temperatura, como con el nitrógeno líquido (-196°C), para mantener los embriones viables para luego ser transferidos al útero en un futuro, o para mantener viables los espermatozoides para futura inseminación artificial u otras técnicas de reproducción asistida. Por el momento el congelamiento óvulos es una técnica experimental.
Donación de gametos. Procedimiento por el cual se dan células (espermatozoides u óvulos) de otra persona (donante) para reemplazar a las de un/a paciente por ausencia de las mismas o anormalidad.
Embrión. Un óvulo fertilizado que ha comenzado con la división celular.
Endometriosis. Trastorno en el cual tejido tipo endometrial (el tejido que reviste el útero) se implanta fuera del útero en localizaciones anormales, como ser los ovarios, las trompas de Falopio, y la cavidad abdominal. La endometriosis puede crecer con estímulo hormonal y causar dolor, inflamación y cicatrización. También puede asociarse a dolor pélvico e infertilidad.
Espermatozoides. Células reproductivas masculinas que fertilizan el óvulo de una mujer. La cabeza de un espermatozoide transporta material genético (cromosomas), la porción media produce energía para el movimiento, y la cola larga y delgada se menea para propulsar al espermatozoide.
Estradiol. La hormona principal producida por los ovarios. El estradiol es segregado durante el desarrollo del óvulo.
Fertilización in vitro (FIV). Proceso por el cual óvulos y espermatozoides son combinados en una placa de laboratorio para facilitar la fertilización. Si ésta ocurre, los embriones resultantes son transferidos al útero de la mujer.
Gonadotrofina coriónica humana (hCG). Hormona producida por la placenta; su detección es la base de la mayoría de las pruebas de embarazo. También se refiere a la medicación utilizada durante la inducción de la ovulación para provocar la ovulación y las etapas finales de la maduración del óvulo.
Hepatitis B y C. Virus que pueden ser transmitidos sexualmente, o transmitidos por contacto con la sangre u otros fluídos del cuerpo, y que pueden ocasionar enfermedad hepática dando lugar a ictericia e insuficiencia hepática.
Histerosalpingografía. Procedimiento radiológico por el cual un medio especial de contraste (tintura), es inyectado dentro del útero para definir su contorno interno, y grado de apertura (permeabilidad) de las trompas de Falopio.
Histeroscopía. Procedimiento diagnóstico por el cual un visor con luz propia (histeroscopio) es introducido, a través del cuello del útero hasta el útero, lo que permite al médico visualizar el interior del mismo.
Hormona folículoestimulante (FSH). La hormona pituitaria responsable de estimular el crecimiento de las células foliculares alrededor del óvulo.
Hormona liberadora de gonadotrofinas (GnRH). Una hormona segregada por el hipotálamo para estimular la secreción de gonadotrofinas (FSH y LH) por la pituitaria a la circulación general.
Hormona luteinizante (LH). La hormona que dispara la ovulación y estimula la producción de progesterona durante la segunda mitad del ciclo menstrual. Es también necesaria para el desarrollo espermático normal en el hombre estimulando a los testículos para la producción de testosterona.
Inducción de la ovulación (estimulación ovárica). Administración de medicamentos hormonales (medicamentos para inducir la ovulación) que estimulan a los ovarios a producir óvulos múltiples. Algunas veces llamada reclutamiento folicular o hiperestimulación ovárica controlada.
Inseminación artificial con semen de donante. El proceso de colocar espermatozoides de un donante (un hombre que no es la pareja de la paciente) en el tracto reproductivo de la mujer con el propósito de producir un embarazo. El niño/a nacido/a estará relacionado a la madre biológicamente, no así al padre.
Ovodonación. Óvulos obtenidos de una donante para transferir a una mujer infértil con un procedimiento de reproducción asistida. La mujer no estará genéticamente relacionada al niño/a pero será la madre. El padre estará genéticamente relacionado al niño/a.
Ovulación. La expulsión de un óvulo maduro desde el folículo en el ovario, generalmente un día 14 de un ciclo de 28 días.
Óvulos de donante. Óvulos de una mujer fértil a otra infértil; puede ser en forma anónima o no.
Progesterona. Hormona femenina secretada por los ovarios durante la segunda fase del ciclo menstrual. Prepara el revestimiento interno del útero para la implantación de un óvulo fertilizado.
Receptora. Mujer infértil que recibe material genético de donante.
Semen. Líquido en el cual se alojan los espermatozoides.
Semen de donante. Semen de hombre fértil para tratamiento de fertilidad cuando la anormalidad es espermática.
Síndrome de Down. Trastorno genético causado por la presencia de un cromosoma 21 extra y caracterizado por retardo mental, facies anormal, y problemas médicos como defectos cardíacos.
Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM). Una sociedad médica profesional de más de 10.000 profesionales en el cuidado de la salud, dedicada a la medicina reproductiva.
Sociedad para la Tecnología de Reproducción Asistida (SART). Una sociedad afiliada a la ASRM y compuesta por representantes de programas de tecnología de reproducción asistida que han demostrado su habilidad en FIV.
Ultrasonido (ecografía). Tecnología que utiliza ondas de sonido de alta frecuencia para formar una imagen de los órganos internos en una pantalla de un monitor; utilizada por especialistas en fertilidad para monitorear el crecimiento de los folículos en el ovario y para recuperar los óvulos de los folículos y evaluar un embarazo.
Útero. Músculo hueco femenino en la pelvis donde crece el feto durante el embarazo.
Virus de inmunodefciencia humano (HIV, por sus siglas en inglés)


 

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