Hidrosalpinx

¿Qué es el hidrosalpinx?

El hidrosalpinx es una alteración de la trompa de Falopio, en la que ésta se encuentra bloqueada, dilatada y con líquido en su interior, generalmente debido a una infección previa en las trompas. Las infecciones pélvicas que conducen a la formación de hidrosalpinx generalmente son causadas por enfermedades de transmisión sexual.

El diagnóstico de hidrosalpinx generalmente se establece mediante una histerosalpingografía (HSG), un procedimiento de rayos X por el cual se inyecta un líquido especial dentro de la cavidad uterina a través del cérvix, a fin de examinar el interior del útero y el grado de apertura de las trompas de Falopio, con un medio de contraste. Si las trompas están abiertas, el líquido se derramará por los extremos de las trompas (Figura A). Si las trompas están bloqueadas, el líquido quedará atrapado dándoles un aspecto tipo salchicha (Figura B). Los pliegues, que normalmente se encuentran presentes en el interior de la trompa, desaparecen y el hidrosalpinx adquiere el aspecto descripto y representado en las figuras.

El hidrosalpinx también puede diagnosticarse realizando una laparoscopía, que consiste en la inserción de un instrumento fino parecido a un telescopio (llamado laparoscopio) dentro del abdomen, mediante una incisión para inspeccionar visualmente las trompas. Este procedimiento es realizado con más frecuencia para reparar que para evaluar el hidrosalpinx.

En ocasiones también se pueden visualizar las trompas mediante ultrasonido. La mejor manera de hacerlo es a través de un transductor vaginal. Una trompa normal no es visible por ecografía (ultrasonido), mientras que un hidrosalpinx aparece como una colección líquida tipo salchicha entre el ovario y la trompa de Falopio. La pared del hidrosalpinx suele ser gruesa y chata. El ultrasonido proporciona una manera rápida y no cruenta de los órganos de la pelvis y es un estudio excelente para una evaluación inicial de las trompas.

Los estudios diagnósticos como el ultrasonido y la HSG no son perfectos y pueden confundir, al no evidenciar la presencia de patología tubaria, o mostrando resultados anormales cuando las trompas son en realidad normales. La laparoscopía confirmará los estudios diagnósticos pero puede demostrar que algunas trompas, que se presumía eran normales, en realidad no lo son y viceversa. Los riesgos inherentes a la laparoscopía (anestesia y cirugía) definen el rol terapéutico de la misma y no un rol en el diagnóstico.

Causas

Las trompas pueden ser dañadas. Las fimbrias son esos dedos delicados que se extienden desde el extremo final de la trompa al ovario. Estas fimbrias permiten que el óvulo llegue a la trompa, desde su salida del ovario, donde será fertilizado por un espermatozoide y luego viajará durante la división celular hacia el útero para implantarse como un embrión. Las fimbrias están constituidas por células delicadas que contienen las cilias mótiles, que transportan el óvulo y los espermatozoides para que se unan. Al ser dañadas, estas fimbrias se adhieren y las células delicadas se pierden. El líquido se acumula dentro del circuito cerrado de la trompa y se pierde su poder nutritivo.

El hidrosalpinx es el resultado de un daño a la trompa, generalmente por una infección. Las infecciones clásicas son por Chlamydia y gonorrea, que pueden no ser detectadas por años, dañando y destruyendo las delicadas fimbrias. Los DIUs, la endometriosis, y la cirugía abdominal se asocian al problema. Como reacción al problema el organismo envía células inflamatorias al área, y la inflamación y posterior cicatrización da lugar a pérdida de las fimbrias y cerrado de la trompa. Estas infecciones afectan a ambas trompas, y aunque el hidrosalpinx puede ser unilateral, la trompa contralateral suele ser anormal también. Para cuando el hidrosalpinx es detectado el líquido tubario es estéril y no contiene una infección activa.

¿El hidrosalpinx causa síntomas?

Muchas pacientes con hidrosalpinx sufren dolor pélvico crónico o recurrente, mientras que otras no presentan síntomas. Las pacientes con hidrosalpinx son más propensas a repetir infecciones tubarias agudas, que causan fiebre y dolor.

Complicaciones

El hidrosalpinx puede ser un problema durante la evaluación por infertilidad y durante su tratamiento, ya que se puede reinfectar. La histerosalpingografía es un problema especial, ya que el medio de contraste puede introducir bacterias dentro de las trompas dando lugar a una infección seria. Los procedimientos de reproducción asistida como la inseminación y la transferencia de embriones también pueden ocasionar problemas similares. La infección en un hidrosalpinx, la salpingitis, puede ser una emergencia quirúrgica seria dando lugar a la hospitalización.


Hidrosalpinx bilateral observado con la HSG

Tratamiento

La fertilización in vitro es el tratamiento de elección. La posibilidad de optimizar los índices de fertilización, de colocar los embriones en el lugar correcto, y de proporcionar el ambiente hormonal propicio para el desarrollo del embrión implantado ha mejorado el éxito del tratamiento de infertilidad a través de los años. El hidrosalpinx puede saltearse ya que los óvulos son aspirados de los ovarios, fertilizados en el laboratorio y transferidos al útero. El hidrosapalpinx puede ser reparado, pero con el éxito de la FIV, ¿debería ser reparado?

El hidrosalpinx puede ser reparado en algunos casos bien seleccionados, pero el índice de embarazos es muy bajo. El hidrosalpinx puede ser operado laparoscópicamente a través de un procedimiento llamado neosalpingostomía. Por medio de este procedimiento se hace una incisión en la porción final del hidrosalpinx y se doblan los bordes, dejando la trompa abierta (permeable). Desafortunadamente, la trompa suele volver a obstruirse, y el hidrosalpinx tiene un alto índice de recurrencia.

El hidrosalpinx pequeño es el que tiene más posibilidades de ser reparado. Como el embarazo se puede lograr entre seis y doce meses de la cirugía, las mujeres jóvenes con ovarios y óvulos sanos, y mucho tiempo, tienden a tener los mejores resultados. Las mujeres con hidrosalpinx grandes y aquellas en grupos etarios (de edad) más avanzados no se benefician con el tratamiento quirúrgico.

El hidrosalpinx puede tener afectos adversos sobre los índices de embarazo de la fertilización in vitro. A medida que el índice de embarazos ha ido aumentando con la FIV, la cirugía del hidrosalpinx no pareciera tener mucho sentido. La posibilidad de reinfección de un hidrosalpinx y los problemas de acumulación de líquido con los medicamentos para la fertilidad agregan más motivos para no tratar de reparar un hidrosalpinx. La extirpación de una trompa dañada disminuye el riesgo de complicaciones del tratamiento y aumenta el índice de éxitos con las técnicas de fertilización in vitro.

Hoy en día, la mayoría de los médicos no intentan reparar un hidrosalpinx. La reparación puede ser intentada en pacientes cuidadosamente seleccionadas (con mínimo daño tubario) y no debería intentarse en mujeres mayores con un gran hidrosalpinx. En estas pacientes debería extirparse el hidrosalpinx por vía laparoscópica (salpingectomía). La salpingectomía es un procedimiento sencillo que lleva menos de una hora. Los riesgos son bajos y los beneficios sustanciales con un cirujano endoscopista experimentado. Es importante elegir bien al cirujano ginecológico, ya que existen consideraciones de seguridad y de preservación de la circulación ovárica para poder lograr el embarazo posteriormente.

El hidrosalpinx es un problema clásico de fertilidad que dificulta la llegada del embrión al útero y disminuye el índice de embarazos. Puede interferir con el tratamiento de fertilidad y ocasionar problemas para la fertilización in vitro. Afortunadamente, hay métodos excelentes para manejar el hidrosalpinx. Con la experiencia adecuada las posibilidades de embarazo son muy buenas.


 

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