Evaluación básica

· Evaluación de la ovulación
· Evaluación de la calidad de los óvulos
· Evaluación de las trompas de Falopio
· Evaluación de los espermatozoides
· Estudios femeninos previos al ciclo
· Estudios masculinos previos al ciclo


Evaluación de la ovulación

Al comienzo del ciclo menstrual, un óvulo comienza a desarrollarse en el ovario. Luego de aproximadamente dos semanas de crecimiento, el óvulo es liberado u “ovulado”; y después de la ovulación, el ovario produce la hormona progesterona para preparar el revestimiento del útero para la implantación del embrión.

Hay tres maneras de evaluar si el funcionamiento hormonal del ciclo menstrual es el adecuado:

1. Un gráfico de la temperatura basal del cuerpo (BBT, por sus siglas en inglés) detecta la ovulación, mostrando un aumento de la temperatura (generalmente a más de 36.5 grados). La temperatura debe tomarse en la boca, durante 3 minutos, inmediatamente al despertarse. La ovulación, generalmente, se produce dentro de las 24 horas anteriores al aumento de la temperatura. La BBT es útil para programar los tiempos de los análisis y de las relaciones sexuales/inseminación, pero no pronostica la ovulación.



2. Los Kits para pronosticar la ovulación detectan el aumento de la hormona LH en la orina. Estos kits representan el único método para pronosticar cuándo ocurrirá la ovulación. Con la mayoría de ellos, cuando se obtiene un resultado positivo significa que la ovulación ocurrirá dentro de las 24 horas. Los kits para pronosticar la ovulación son muy útiles para confirmar que ha ocurrido un aumento de LH, y para planificar los tiempos de los análisis y de las relaciones sexuales/inseminación.

3. El análisis de progesterona en sangre detecta si el ovario está segregando niveles hormonales en cantidad suficiente para la preparación óptima del útero. Cuando es obtenido de 7 a 9 días después de la ovulación, el nivel de progesterona ideal es de 10 ng/ml o mayor (determinado mediante BBT o mediante un kit para medir la LH urinaria).

Las anormalidades en los niveles de otras hormonas pueden interferir con el proceso normal de crecimiento y ovulación de un óvulo. Estas hormonas son obtenidas rutinariamente como parte de la evaluación hormonal de la ovulación, e incluyen TSH, T4 libre y Prolactina.

Evaluación de la calidad de los óvulos

Al comienzo del ciclo menstrual (días 1-5 del ciclo), la glándula pituitaria, que se encuentra en el cerebro, segrega la hormona folículoestimulante (FSH) para estimular a los ovarios a seleccionar y hacer crecer un óvulo para dicho ciclo. La medición de los niveles de FSH y estradiol (estrógeno) en los días 2 ó 3 del ciclo (el primer día de la menstruación es el día 1 del ciclo) nos proporciona una evaluación de la calidad de los óvulos. A algunas pacientes se les puede solicitar un análisis de estímulo de Clomifeno (CCT, por sus siglas en inglés). Este análisis es específico para evaluar temas relacionados con la calidad de los óvulos.

Evaluación de las trompas de Falopio

Una histerosalpingografía (HSG) es un análisis mediante rayos X que determina si hay una obstrucción en las trompas de Falopio, que podría impedir la unión de un espermatozoide y un óvulo. También se puede utilizar para detectar irregularidades o procesos cicatrizales en el revestimiento del útero. La HSG se realiza en la segunda semana del ciclo menstrual (es decir, después de que el sangrado menstrual ha cesado pero antes de la ovulación).

El análisis consiste en que la paciente se recueste sobre una camilla para rayos X, del mismo modo que lo haría para una examen ginecológico de rutina. Se le coloca un espéculo en la vagina, como cuando se le toma una muestra para PAP. Se limpian la vagina y el cérvix (cuello del útero) con una solución antiséptica, y se coloca un pequeño catéter en el cérvix. El catéter se conecta a una jeringa que contiene el “líquido de contraste” HSG (el contraste HSG está hecho con aceite de semilla de amapola y tiene un rastro de iodo). Este es el contraste que se visualiza en los rayos X.

Aproximadamente unos 10 mililitros de líquido de contraste se inyectan suavemente dentro del útero y de las trompas. Usted misma podrá ver el progreso del líquido de contraste en el monitor. La inyección de líquido de contraste pocas veces demora más de 5 minutos. Se toman unas pocas radiografías representativas para el registro permanente y para su posterior análisis. En algunos casos el radiólogo puede solicitar un seguimiento con rayos X (sin la inyección de contraste) 24 horas después, para ver que el líquido de contraste se haya dispersado por la pelvis (Prueba de Cotte). La falla en la dispersión del líquido de contraste puede indicar la presencia de adherencias pélvicas (tejido cicatrizal).

La realización de una HSG demora 5-10 minutos y puede ocasionar algunos calambres, pero no es necesario, por ello, faltar al trabajo. Puede ingerir 2 comprimidos de algún calmante para el dolor, una o dos horas antes del procedimiento, si lo así lo desea.

Los riesgos de la HSG son una reacción alérgica al iodo (en pocas ocasiones) o una infección pélvica. El riesgo de infección es de aproximadamente 1%, y es mayor en mujeres que han tenido infecciones de las trompas o de los ovarios previamente. Si Ud. tiene una historia de infección pélvica, se ruega informe de esto a su médico tratante, ya que el mismo puede solicitarle que tome antibióticos antes de someterse al procedimiento.




Evaluación de los espermatozoides

El análisis de semen (espermograma) es la medición de 4 propiedades diferentes de una sola eyaculación:

1. El volumen es la cantidad de la eyaculación medida en mililitros (ml)
2. El recuento es la concentración de espermatozoides, medida en millones por ml
3. La movilidad (motilidad) es el porcentaje de espermatozoides que se mueven
4. La morfología es el porcentaje de espermatozoides que tienen forma normal

Los valores “normales” para estos parámetros son: mayor de 2ml para volumen, más de 20 millones/ml para concentración, más de 50% para movilidad, y más de 30% para morfología normal. La presencia de glóbulos blancos puede indicar una infección de la próstata o uretra, aún si no hay síntomas.

Si el espermograma es persistentemente anormal, se recomienda la realización de un examen físico, un análisis espermático más específico y un análisis hormonal. El examen físico buscará la presencia de anormalidades anatómicas (varicocele, ausencia congénita de los conductos deferentes). Un análisis espermático más específico podría incluir un análisis morfológico más riguroso (morfología de Kruger), o un análisis para detectar la presencia de glóbulos blancos o anticuerpos antiespermatozoides. El análisis hormonal incluye la medición en sangre de prolactina, FSH, LH y testosterona.

Listado de estudios femeninos previos al ciclo:

A. Análisis de sangre correspondiente al día 3 del ciclo

1. FSH (hormona folículoestimulante)
2. Estradiol
3. Prolactina
4. TSH

B. Panel de enfermedades infecciosas

1. Inmunidad a la rubeola
2. Inmunidad a la varicela
3. Grupo/tipo sanguíneo (ABO/Rh)
4. Anticuerpos HIV
5. Antígeno de superficie para la hepatitis B
6. Anticuerpos contra la hepatitis C
7. Anticuerpos HTLV 1 (opcional)
8. VDRL

C. Se solicitará una ecografía a mitad del ciclo (alrededor del día 12) a todas las pacientes que se vayan a someter a una FIV o que estén por ingresar a un programa de donación de óvulos. Este análisis deberá realizarse como parte del proceso de evaluación.

Listado de estudios masculinos previos al ciclo:

A. Análisis de semen

B. Panel de enfermedades infecciosas

1. Anticuerpos HIV
2. Anticuerpos HTLV 1 (opcional)
3. Antígeno de superficie para la hepatitis B
4. Anticuerpos contra la hepatitis C
5. VDRL

 

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