El Cáncer y la Preservación de la Fertilidad

INFORMACIÓN PARA PACIENTES
(Información resumida)

En Estados Unidos hay aproximadamente 800.000 hombres y mujeres en edad reproductiva que tienen cáncer, muchos de los cuales están preocupados por su fertilidad. Los tratamientos para salvar la vida de los pacientes con cáncer pueden reducir la fertilidad al destruir óvulos y espermatozoides. La probabilidad de sufrir un daño reproductivo depende de la edad y del sexo del paciente, y del tipo y de la duración del tratamiento. El daño más severo proviene de la irradiación a los ovarios o a los testículos, y de los medicamentos para el tratamiento del cáncer, que pertenecen a la categoría de “agentes alquilantes” tales como ciclofosfamida, mecloretamina, clorambucil, y melfalán.

A pesar de que la producción de espermatozoides se puede recuperar, los óvulos no se regeneran; su pérdida es permanente y puede dar lugar a una menopausia prematura. El riesgo de desarrollar menopausia prematura es menor para las mujeres más jóvenes que para las mujeres de más edad. El primer objetivo es curar el cáncer, aunque el tratamiento cause infertilidad. Sin embargo, existen diversas opciones que pueden ayudar a preservar la fertilidad antes y después de los tratamientos para el cáncer.

Preservación de la fertilidad antes de someterse a un tratamiento oncológico

Hombres. Antes de empezar con quimioterapia o radioterapia, se pueden congelar las muestras de semen en un banco de semen o en un centro de fertilidad. Las muestras pueden ser almacenadas por años y ser utilizadas, posteriormente, para inseminación. Los recuentos de espermatozoides pueden ser bajos o estar ausentes, como resultado del cáncer subyacente. Si los recuentos de espermatozoides son bajos y/o la provisión de la muestra congelada es limitada, los espermatozoides pueden ser utilizados para realizar una fertilización in vitro (FIV) o una inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI, por sus siglas en inglés).

* Para más detalles con relación al congelamiento de semen consultar con la página web www.cryo-bank.com.ar


Termos de almacenamiento con nitrógeno líquido


• Mujeres.
Si el tiempo y las circunstancias lo permiten, las mujeres pueden ser sometidas a FIV. Los embriones producidos por FIV son luego congelados, y pueden ser almacenados por años. Los factores que limitan esta posibilidad incluyen el tiempo, el costo, la disponibilidad de espermatozoides, y la posible demora de la terapia oncológica. En caso de tener que administrar radiación en la pelvis, los ovarios pueden ser ubicados, quirúrgicamente, fuera del campo de radiación. Esto reducirá el riesgo de que la radiación dañe los óvulos.

• Áreas de investigación:

Supresión ovárica antes de la terapia para el cáncer. En teoría, la supresión de la función ovárica puede proteger los óvulos contra los efectos adversos del tratamiento para el cáncer. Existe poca evidencia para apoyar la supresión de la función ovárica, previa a la terapia para el cáncer, con píldoras anticonceptivas, agonistas GnRh, u otros medios de supresión hormonal.

Congelamiento de óvulos. Esta tecnología es investigacional, costosa, invasiva, y puede retrasar el tratamiento para el cáncer. En caso de utilizar esta tecnología, los óvulos son obtenidos de igual manera que para una FIV, pero son congelados antes de ser fertilizados. En teoría, los óvulos congelados pueden ser almacenados, descongelados, fertilizados, y utilizados para transferencia embrionaria. El éxito real de este método es muy limitado, y han nacido pocos bebés con esta técnica.

Congelamiento de tejido ovárico. Esta técnica experimental requiere cirugía para extirpar tejido ovárico. Una vez congelado, el tejido puede ser almacenado por años. Estudios preliminares han demostrado que el tejido ovárico reimplantado puede perdurar y funcionar por un tiempo limitado, pero no han nacido bebés utilizando esta técnica desde el año 2003.

Fertilidad luego del tratamiento oncológico

• Hombres. Luego de un tratamiento oncológico, la recuperación de la producción de espermatozoides puede tardar hasta varios años. Si los recuentos de espermatozoides son consecuentemente bajos, la inseminación, la fertilización in vitro (FIV), y la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) pueden ser métodos efectivos para lograr un embarazo. La biopsia testicular puede ser un método para obtener espermatozoides, si éstos no se encuentran en un análisis de semen. Si no se pueden obtener espermatozoides, es posible lograr un embarazo utilizando semen congelado de donante. Puede ocurrir que el médico oncólogo quiera esperar hasta seis meses, después de la finalización del tratamiento, antes de intentar la concepción. Algunas parejas pueden optar por la adopción.

• Mujeres. Una vez que el médico oncólogo les haya advertido que intentar un embarazo es algo seguro, las mujeres pueden querer consultar a un médico especialista en fertilidad para evaluar si existen daños en sus órganos reproductivos. Muchas mujeres podrán concebir naturalmente o mediante tratamientos de fertilidad. Si hubiera daños significativos en los ovarios o en el útero, las parejas podrán optar por considerar la donación de óvulos o embriones, o la adopción, para formar una familia.

 

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